Para tener otra cosa que contestar... o para razonar de otra manera hay que aceptar el hecho de que no tenemos la misma base cultural, ética, moral... y todos los seres humanos viven en este planeta.
Al igual que le perdonamos a nuestro perro que coma mierda o al león que se coma a cebra, tan bonita ella... tendríamos que poder hablar a los taurinos desde su propio estatus, desde su óptica, o quizás nunca conseguiremos entendernos.
Por eso, y reafirmando mi antitaurinismo me propongo dar una vuelta de tuerca a esta discusión.
Primera pregunta:
¿Si desaparece la tauromaquia desaparecería el toro de lidia?
Los que afirman esto son los mismos que les da igual ver al rey cazando elefantes en Botswuana, o que hablan de que hay que matar a todos los lobos o que la vaca tudanca da igual que desaparezca porque da poca leche.
A nadie le preocupa si desaparece el tigre de bengala, se mete en zoos y ya esta, pues exactamente igual se puede meter al toro en unos zoos y que los niños vayan a verlo con el colegio.
A mi me da absolutamente igual que pase a haber 1000 toros en España en vez de 100.000.. lo que me importa es ese toro en concreto, Vulcano, que es el que matan.
Y preocupándome como me preocupa la conservación de la diversidad de especies en el planeta (de verdad, no como al que solo lo saca para tratar de atacar con ello)... me preocupa mucho mas que un niño vea como su padre mata a un toro a lanzazos, o da una paliza a un perro, o aplaude cuando un toro revienta las tripas a un caballo en la plaza. Porque lo que me importa es la transformación de la espacie humana en una espacie digna de ser la que lleva las riendas del planeta y por lo tanto responsable de todos los seres que en el viven, incluso de su clima o de su habitabilidad, ya que de ello depende el futuro de nuestro hijos, nietos...etc.
Segunda pregunta:
¿La tauromaquia es un arte?.
Por supuesto que toda una cultura ancestral que tiene su propio lenguaje, sus partes,su desarrollo litúrgico y teatral, sus “suertes”..Sus trajes, posturas.. Que se enseña, se practica, que crea emoción en el publico, que al igual que el teatro o la opera tiene un desarrollo, un lenguaje que va contando una historia… puede ser considerado un arte, al igual que el teatro..o el cine o la fotografía…
Hasta ahí se puede llegar a pensar que la tauromaquia tiene muchas de las características de otros artes.
Pero… ¿una fotografía de una mujer rajada con un cuchillo y abierta en canal, es arte fotográfico?,¿ una obra de teatro que cuenta como el Fürer es un semidiós y el nazismo es el sumun de evolución del hombre blanco, es arte cinematográfico?.¿la película Raza de Franco también es arte cinematográfico?, ¿un Franco metido en una nevera de refrescos? (por cierto que la fundación Francisco Franco denuncio que eso no era arte y era ofensivo).. pues también es arte y así lo declaro el tribunal supremo.
La cuestión no es si es arte o no, probablemente Hannibal Lecter sería capaz de explicar cómo degollar a una persona y comérsela poco a poco, sin matarla del todo y manteniéndola consciente, es un arte en si mismo.
La cuestión es si ese arte está al servicio de hacernos sentir cosas agradables, de hacernos sentir la vida, la felicidad, la harmonía.. o la destrucción, la prepotencia, el abuso y la tortura.
Y tercera pregunta.:
El toro no sufre y vive de maravilla hasta morir en la plaza. ¿es normal que después de haberlo cuidado toda su vida dispongamos de su muerte a nuestro antojo?
Cualquier mamífero con terminaciones nerviosas siente dolor.
El toro tiene nervios, el toro sufre.
¿Estarías dispuesto a vivir a cuerpo de rey sabiendo que a los 20 años te van a humillar públicamente sin darte oportunidad de defenderte y sufriendo cortes, pinchazos y obligándote a moverte a pesar de estar agotado y debilitado por la pérdida de sangre?
El hecho de criar un animal para matarlo, alimentarse de él o comerse los huevos que pone o ordeñarle la leche, tiene justificaciones éticas muy pobres, lo hacemos porque nos gusta, porque creemos que hay que hacerlo, por necesidad, por cultura o por aburrimiento.
Pero lo que nos hace salvajes es convertir eso en una ceremonia, en un espectáculo, en algo divertido y entretenido. Los niños que arrancan las alas a los saltamontes son los mismos que dan palizas a sus mujeres. La cultura de la no violencia, de vivir y dejar vivir y formar parte de una aldea global que evita la guerra, el hambre, la peste, la muerte (ese es el verdadero apocalipsis, dejarles cabalgar a sus anchas).. Detener a esos cuatro caballos, hacer un mundo mejor para nuestro hijos, supone rechazar todo aquello que justifica la violencia, la sangre, el dolor innecesario el sufrimiento gratuito.
Una corrida de toros es un ensalzamiento de la muerte como algo digno de ver y de ser practicado, igual que la gente iba a ver cortar cabezas o ahorcar a los reos o degollarse a los gladiadores.
La muerte debe dejar de ser un espectáculo. Lo demás son adornos y florituras para esconder el sádico deseo de ver morir a otros seres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario